Hay una contradiccioón entre mi pasión por la justicia social, por la consecución de un compromiso social, y mi completa carencia de necesidad de compañía, de hombres o de comunicaciones humanas. Soy un auténtico solitario. Nunca pertenecía del todo al Estado, a la Patria, al círculo de amigos ni aún a la familia más cercana. Si siempre fui extraño a esos círculos es porque la necesidad de soledad ha ido creciendo con los años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario